lunes, 13 de enero de 2014

Querida Netzi...

No, no es mi hermana, ni nos une ningún parentesco. Mucha gente ni siquiera entendería que es amiga, porque como puedes tener una relación de amistad con alguien que nunca has visto, y no sabes como huele su piel. Da igual, como siempre, hay cosas que no hace falta explicarlas. Hay veces, que hay algo más, que no sabes porqué, pero que crea un vinculo, más fuerte incluso que el que tienes con mucha gente que te rodea a diario. Y no hacen falta más palabras y más explicaciones, esa conexión es más real que todo lo demás.

No intento justificarme, o quizás si, porque ni siquiera papa pirata entendía hace algunos días porque me dormí mojada por las lágrimas. Recé por ellos, recé por esa preciosa niña, para que su fortaleza sea la de una superheroina de cuento, y sea capaz de vencer al destino, como ya ha hecho otras veces.

Intento entender, pero he debido perder la cabeza. Como puede Dios, permitir algo así. Mi madre siempre dice que Dios escribe derecho con renglones torcidos, pero hay cosas que no debería de escribirse nunca. Y me enfado con la vida de nuevo, no es justo.

Lo siento en el alma, querida amiga. No hay palabras que pueda escribir que calmen tu angustia y os saquen del infierno, pero si te digo que tengo esperanzas de que todo sea un mal sueño, y que calvita ganará la batalla. Dicen que Dios le da las más duras pruebas a sus mejores guerreros. Tu hija vencerá.


miércoles, 8 de enero de 2014

Cada día una victoria...


Ayer lo vimos. Aun cuando lo pienso lloro. Ya tenia manitas y piernecitas y por tamaño dicen que estoy de más tiempo. Mañana haré 8 semanas. Los ginecólogos están siendo optimistas, dicen que si tuvieran que apostar... ya sabéis. Creo que todo el mundo que me rodea, inclusive yo, si tuviéramos que apostar... Pero esto no es un juego de azar, aunque el destino parezca que se vale muchas veces de los dados para decidir.

Guardo los tesoros que voy recogiendo por el camino: el sonido de su corazón, sus fotos, y mis lágrimas de paz, y lo voy metiendo todo en una caja naranja. Espero algún día tenerla llena.

Por las noches sigo practicando el ejercicio de visualización. Me duermo siempre imaginando que han pasado las semanas y unas veces tengo barriga y otras lo llevo en brazos, así los sueños son dulces. Me sigue dando miedo tanta calma, y se que no debería ser así, pero acostumbrada al oleaje, juraría que navego en otro mar.

¡Papa pirata está exultante! Parece que ha crecido en tamaño, él que de por si es muy grande. Los dos nos paseamos de popa a proa cogidos de la mano y sonriendo. Si otro barco pasara a nuestro lado y nos viera pensaría que una insolación nos ha hecho perder la cabeza.

Da igual, disfruta del momento me digo. Y así hago, disfruto de las náuseas, de las inyecciones que hemos tomado como un ritual "anti-monstruos que no quieren bebés" (como escuecen las malditas) y de todo lo demás. Escucho a gente preguntándome como llevo lo de la medicación o los síntomas y les respondo con una sonrisa. ¡Cómo voy a llevarlo! Cualquier precio es barato si esto sale bien.

Y así pasan las horas, benditas horas que pasan. Pasar rápido, aunque de esa manera me pierda momentos. Pasar rápido y hacer a mi milagro fuerte, que nada pueda con él.



martes, 31 de diciembre de 2013

El fin...el comienzo.

Estoy pero no estoy. Me cuesta escribir y centrarme en una sola idea, quizás porque mi cabeza está bañada por muchas, que se disipan como el humo, y al final solo queda lo mismo... esa vida que aun sigue creciendo dentro de mi.
Ha sido un año que quedará para siempre marcado a fuego en el calendario de mi existencia, como ningún otro, pero no voy a hacer resumen de él, mas que nada porque antes de plasmar cada recuerdo, resuena en mi cabeza su corazón y todo se deshace.
Esta minúscula vida esta consiguiendo lo imposible, y no se como lo hace. Estoy tranquila, no tengo pesadillas, no necesito mirarme en el espejo para autoconvencerme que todo ira bien. Quizás sea porque el resto de  mis estrellas han venido a fundirse con él o ella y se ha vuelto mas fuerte, y desde mis entrañas me da paz. Pero no me reconozco, estoy tranquila. 
Los días siguen pasando a cámara lenta, diría que alguno lo he vivido dos veces, quizás 5, así que en medio de tanta quietud he decidido dedicarme a escuchar, el silencio a veces, y otras escucho sensaciones, si, sensaciones que se escuchan, porque además de mas olfato ahora tengo esa capacidad. Es como si mi barco, después de la tempestad, hubiera tocado tierra, y de repente ya no hay olas, mi pelo no ondea al viento...todo esta en calma, demasiado. Así que me he recostado en popa y he dejado la mente en blanco. Aun no puedo creerlo.

¿En serio es navidad? No escucho villancicos, si me concentro vuelvo a escuchar su corazón. Ya se lo que me pasa. Estoy enamorada. Y que peligro enamorarte de alguien que no has tocado, y que ni siquiera sabes si algún día podrás besar. No importa, así es el amor. Vuelvo a cerrar los ojos y me dejo llevar. Al carajo las probabilidades. Al carajo el posible precio. El amor es lo que tiene.







Deseo, de todo corazón, que este año este lleno de bebes. Lo conseguiremos, preciosas. Feliz año a todas.

martes, 17 de diciembre de 2013

Test, beta, beta, test...

Posiblemente a los ojos de much@s ahora mismo sea una loca compulsiva, y si pudieran verme por una mirilla en mi cuarto de baño me pedirían cita urgente para el loquero, pero siempre digo que cómo me gustaría que más de un@ hubiera andado con mis zapatos.
Si, estoy completamente loca y desquiciada. Y no me sorprendo en absoluto, sabía que cuando llegara el momento, reaccionaría tal y como lo estoy haciendo. Yo y papá pirata le encontramos sentido a todas nuestras acciones, a nuestros rezos, a nuestra búsqueda de señales, pero desde fuera todo debe parecer un disparate.

Llevo casi una semana sumergida en el mundo de las tonalidades rosas. Durante muchos días mi ojos han escudriñado cada pixel de las rayas, al no encontrar muchos cambios, decidía despejarme, pero al rato volvía cerca de ellas y las volvía a mirar. Es lo más real que siempre me queda de mis embarazos, esas tiras que cualquier día las pongo nombre y les hago vestiditos.

En la clínica de reproducción me dicen que todo va bien, que según los valores de Beta, mi embarazo progresa adecuadamente. Durante unos segundos me calmo, y vuelve a entrar el aire en mis pulmones, pero a las horas vuelven los fantasmas. Y cómo no tenerlos, si en cinco ocasiones todo se paró sin avisar.

Busco las 7 diferencias con los anteriores, por que ESTE va a NACER y encuentro más similitudes que diferencias, quizás sean diferencias silenciosas, me repito, porque ESTE va a NACER.

La suerte está echada, señores y señoras. Puedo hacer poco más de lo que hago, seguir tomándome las 5 pastillas diarias, pinchándome mi maravillosa heparina, dormirme cada noche visualizando una cuna al lado de mi cama, estar pendiente de las peticiones de mi cuerpo (que dicen que es muy sabio) e intentar no morir de un ataque de ansiedad.

Cosas que me están ayudando:

- De nuevo, leer. Ha llegado a mis manos "El Alquimista" como por arte de magia, y me está resultando terapéutico.
- Conversar con papá pirata, él está tannnnn convencido esta vez. Lo tiene tannn claro, que acaba transmitiéndome algo de su seguridad.
- Vosotras, que os agradezco en el alma vuestros ánimos y vuestras toneladas de energía. Mi querida Netzi, que por whatsapp me aguanta lo inaguantable.
- El trabajo. ¡¡Increible!! por primera vez agradezco venir a trabajar y distraerme, aunque sólo lo consiga pequeños lapsos de tiempo.
- La clínica de reproducción. Tengo que admitir que me siento más protegida de lo que me sentí en los anteriores embarazos.
- Pincharme la Heparina. Quizás no sirva absolutamente para nada, pero cada vez que ese escozor me recorre la barriga pienso que es una pócima mágica y ahuyenta mis fantasmas.
- Autoconvencerme que esto no me puede pasar eternamente, que alguna vez será la buena. Que después de la tormenta siempre sale el sol, tarde o temprano.

Quizás estas sean las 7 diferencias que busco, quizás esta cruz en el mapa sea la de mi tesoro, quizás estemos más cerca de conseguirlo de lo que a veces creemos... QUIZÁS...


viernes, 13 de diciembre de 2013

Querido destino...

Reconozco que llevo días con miedo a escribir, con miedo a nombrarte, por si tienes planeadas cosas para mi que no me gustan y al percatarte de que te nombro, te giras y me miras.
Hace un par de días que volví a ver esas dos rayas rosas que anuncian cambios. Desde entonces vivo en el limbo del miedo. Es un lugar que no me gusta e intento salir a diario, pero no hay puertas. Los días pasan más lentos, las horas se arrastran cansadas y parece que el tiempo es denso y pesado. Estoy segura que estos dos días han tenido más horas, tanto en la noche como en el día. Y aquí me encuentro, vagando de puntillas en mi barco, creyendo ver tormentas en la lejanía y a ratos rayos de sol.
He visitado varios hombres y mujeres con batas, y siempre es lo mismo. Me entran ganas de abrazarme a su cuello y pedir ayuda, pero sé que apartarían mis brazos y me repetirían la maravillosa frase de que estamos en tus manos, no en las de ellos.

Nuestra nueva arma de lucha (Heparina) nos da esperanzas y los dos tenemos los dientes apretados. Reconozco que nunca pensé que lucharía tan fuerte por algo, al lado de alguien, espalda contra espalda, y si tuviera que encontrar un éxito en nuestra historia de pérdidas, sería, sin lugar a duda, éste. Sólo por Papa pirata me he atrevido a escribirte y a pedirte una tregua. Estoy dispuesta a entregar lo que me pidas a cambio (sabes que ya he dejado mucho por el camino) sin pensarlo. 

Sólo queremos que le dejes quedarse, que le dejes crecer.





lunes, 2 de diciembre de 2013

Tesorito del día...

Os subo un vídeo de los que te hacen llorar de ternura, de felicidad.



Algún día, recordarlo, besaremos sus deditos, como esta madre hace al final del vídeo, con el mismo sentimiento de victoria.

Le mando besos especiales a Netzi y Valeska que lleváis esperanza y lucha en vuestro vientre, que tenéis un hij@ hecho de sueños y lágrimas, y vuestro ombligo es el de una madre que sabe lo que es la derrota y la pérdida, pero aun así no os rendisteis. Ahora sois luz para muchas, sois luz para mi.

viernes, 29 de noviembre de 2013

La temida Navidad...

... ya llegó.

Es una época mágica, la gente está más feliz y más solidaria. Hay personas que hacen cosas por los demás, que no harían en otra época del año. Es tiempo de reunirse con la familia y los amigos, y de celebrar, todo, cualquier cosa.

Antes de ser la capitana de un barco que busca tesoros, para mi la navidad era fiesta. Prácticamente a diario tenia un plan para salir. Comíamos fuera, brindábamos con champagne, y volaba el confeti en algún momento de la noche, sobre nuestras cabezas. Otros días, me sentaba al rededor de una mesa camilla, con mi familia y me ponían al día de las aventuras y desventuras de mis primos. Las risas eran las protagonistas. No había razones para no embriagarse del espíritu navideño. Se llenaban los días como por arte de magia, con comidas de trabajo y visitas a gente que el resto del año están un poquito más lejos. Y compras, muchas compras. Había que gastar lo ahorrado y no dejarse a nadie en el olvido.

Este año el mundo ha seguido girando, y aunque aun me cuesta creerlo, los meses han pasado y la navidad se empieza a mostrar en escaparates. Se viste muy similar a las anteriores, pero yo la miro con otros ojos. El color rojo y oro brillante de su traje, se ha transformado para mis vista daltónica por las lágrimas, en grises secos.

La gente aun no entiende que la de antes ya no está. La de ahora quiere estar sola, con mi pirata, con mi perra y mi gata, con mi chimenea y un libro. No quiero luces, no quiero gorritos, ni serpentinas, no quiero sentarme en esa mesa camilla, porque no tendré nada que pueda contar, lo que me pasa es silencio para los que me rodean. Y no tendré fuerzas para sonreír, porque me siguen ahogando mis penas.

La navidad  tiene un aroma a niños, a juguetes, a risas, a deseos, a sueños desvelados; la mía huele a pérdida, a brazos vacíos, a sueños rotos. En navidad, la gente recuerda a los que faltan, pero a ojos del mundo a mi no me falta nadie. Soy la madre huérfana de niños sin nombre, que no tiene derecho a duelo. En navidad haces resumen de tu año, y te llenas de nuevos propósitos para el siguiente. En mi navidad, no hay que recordar que pasó, lo llevo tatuado en la piel y lo único que puedo proponerme es seguir hacia delante.

No me apetecen disfraces, ni regalos. La que ahora ES sólo pide que la entiendan, que para mí, la navidad es añoranza,  y que tengo miedo. Miedo de seguir entrando en los baños a llorar, porque las lágrimas se me escapan en público. Miedo de que cuando vea la ropita de bebe de mi sobrino en algún paquete, no sea capaz de sonreír. Miedo a que cuando la gente que no veo hace un año me pregunten, no vean la fachada y se den cuenta de mis escombros.

Prefiero que la navidad pase sin mi. Que sigan los demás con las compras y los villancicos, yo tengo algo importante que hacer... sobrevivir a mi búsqueda.